Comparte Tu Testimonio

Una de las razones principales por la que esta revista fue fundada es agradecimiento de lo que Dios ha hecho en la vida de Arturo Moreno (Fundador), la revista NO puede continuar si no hay testimonios para compartir. El propósito de Independiente Magazine es compartir lo que Dios ha hecho en nuestras vidas liberándonos de nuestras heridas, complejos y malos hábitos.

Tu testimonio puede tocar a alguien. Dios te ha rescatado de tus iniquidades para que tú seas de bendición a otra persona. La palabra de Dios dice que somos una carta de Cristo, anímate y comparte tu testimonio en nuestra próxima edición.

Tu confidencialidad es muy importante para nosotros, no compartiremos tu información con ninguna otra agencia, tu nombre no necesita ser parte del testimonio, Dios tocará a la persona a través de tu sinceridad y agradecimiento a Dios. Si deseas compartir tu testimonio envíalo a 1585 Laurelwood Road, Santa Clara CA 95054 Atención Arturo Moreno o por coreo electrónico a arturo@casadefe.com.

Si necesitas ayuda para escribir y formalizar la estructura de tu testimonio, te podemos ayudar, solo comunícate con nosotros y te guiaremos. Si tienes alguna pregunta, puedes llamarnos 408.592.2739.

Oscar De La Hoya

La Pelea De Mi Vida

Muy reciente el famoso boxeador Oscar De La Hoy confeso en el programa de televisión “Aquí y Ahora” sobre su adicción al alcohol y la cocaína, la entrevista estaba titulada “La Pelea De Mi Vida”

En esta entrevista Oscar De La Hoya reconoció haberle sido infiel a su esposa y que en algún momento pensó en quitarse la vida.

Oscar De La Hoya declara como estaba atrapado por el alcohol y como varias veces tuvo que cancelar sus peleas porque estaba bajo la influencia del alcohol.

Oscar De La Hoya knockio a muchos boxeadores, este muchacho es fuerte, rico, de buen parecer, pero el Alcohol lo knockio a Él, no lo tumbo a él solo, sino que su familia también recibió un golpe al igado.

Así es esto del alcohol, cuando menos lo esperas te da un golpe abajo y te manda a una esquina para te sientes derrotado y avergonzado.

Tal vez tu sientes que el alcohol te ha derrotado, tal vez estas en esa esquina y no te puedes parar. Si tú te sientes atrapado por el alcohol y deseas un cambio en tu vida, Acompáñanos este Jueves a las 7PM en Casa De Fe donde estaremos hablando acerca de la naturaleza del alcohol.

Terminaremos de ver la entrevista del Oscar De La Hoya y veremos cómo pudo El salir de esta terrible adicción al alcohol.

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Jose Jose

30 Años Sumido En El Alcohol

Muy reciente el famoso Cantante José José platico en el programa de Adriana sobre su adicción al alcohol. En esta entrevista José José reconoció Haber estado enfermo por más de 30 años y como estuvo al borde de la muerte.

José José llego al estrellato en la década de los 70s, teniendo tan solamente 20 años, vendiendo más de 40 millones de discos en su larga carrera. Gano muchos discos de platino, discos de oro, premios Grammy y premios Billboard.

Jose Jose nos habla de algo bien importante para la recuperación de cualquier  adicción, dice que un grupo de recuperación lo ayudo a enterrar el pasado para siempre, De cómo todos los días salimos a la calle con nuestra mochila del pasado preocupándonos del futuro y es verdad nos pasamos toda una vida así, descontentos, amargado, tristes, sin rumbo haciéndole daño a nuestros seres queridos.

Tal vez tú sientes que el alcohol te ha derrotado, si tú te sientes atrapado por el alcohol y deseas un cambio en tu vida, Acompáñanos este Jueves a las 7PM en Casa De Fe donde estaremos hablando acerca de la naturaleza del alcohol.

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Charlie Zaa

Regreso De La Oscuridad

Quien lo hubiera creído, Charlie Zaa confesó en Don Francisco Presenta que hace cuatro años sufrió ataques de pánico, estrés y fuertes depresiones. El cantante colombiano admitió que esta condición provocó su temprano retiro de los escenarios.

Luego de una carrera exitosa con cinco álbumes grabados, más de sietes millones de discos vendidos, un sin fin de premios y reconocimientos el cantante desapareció del ojo público y nunca más se supo de él.

Al explicar que motivó su regreso al canto y a la vida pública, sus palabras frente al Don de la tele fueron las de un hombre renovado por Dios que de la mano de su esposa, que lo apoyó todo el tiempo, decidió empezar de cero para recuperar su música y su público.

Como un hombre desordenado, infiel y amante de las parrandas se describió Charlie Zaa. Pero esa vida desenfrenada y llena de vicios cambió el día que su esposa y su madre lo llevaron a una iglesia. Charlie contó que estando allí sintió pánico y una profunda depresión, en ese momento de angustia tomó la firme decisión de darle un vuelco a su vida.

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Charlie Lopez

Ministerio Serbestia

Después de haber estado Charlie López en Don Francisco presenta hace un tiempo atrás con mucha depresión visiblemente mal,  regreso para contarnos cómo fue que pidió la ayuda y acepto su problema con el alcoholismo, narra cómo le fue difícil aceptar que tenía un problema con el alcohol. Y a pesar de que se enfrento a muchos problemas en su vida personal. Pidió la ayuda y acepto tener un problema que es el Primer Paso y el mismo nos dice que es el paso más difícil de tomar es aceptar que era un alcohólico.

Si tu te encuntras en ese lugar oscuro y pienzas que no puedes salir de alli si hay esperanza llamanos para que nos acompañes a nuetros Taller de recuperacion al 408.592.2739.

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Eduardo Santamarina

Es muy interesante saber estos puntos que el actor Mexicano Eduardo Santamarina nos da en esta Testimonio acerca su adición que tuvo hace unos años atrás al alcohol y a las drogas,  que a pesar de tenerlo todo, salud, trabajo, familia se estaba destruyendo así mismo. Cuando cayó en las garras de el alcohol y drogas tenía un vacio, era infeliz y tenía mucha depresión. Nos cuenta de cómo no acepto la ayuda por el que dirán, cuando finalmente ingreso a una clínica supo que tenía una enfermedad de por vida, que cuando llego allí toco fondo un fondo de sufrimiento y amargura, daño a todo su entorno su familia, trabajo, relaciones. Que era prácticamente la manzana podría contaminando a todo su alrededor. Una de las cosas más importantes que el recalca es de que tuvo que ser liberado de una cadena de problemas que llevaba desde niño!!

Si te sientes cansado de esta adición llámanos al 408.592.2739 nuestra ayuda es completamente gratis.

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Algueda Alvarado

Un Nuevo Amanecer

Como modelo solo tuve la inseguridad, el alcohol, la fornicación, la religiosidad y muchos malos ejemplos más

Una fría pero hermosa mañana de otoño, adornada de diferentes colores de hojas tanto en los árboles como en el suelo, justo en el tiempo del cambio de estación del año, apenas empezaba a amanecer cuando quise levantarme de la cama e ir a caminar. Sin embargo, indecisa por el frío, me recosté nuevamente, tomé un libro y al empezar a leer aquellas hermosas letras impresas, sentí que penetraban en mi ser como si hubieran sido dirigidas hacia mi desesperada necesidad. Sin duda alguna, algo nuevo empezaba a despertar en mi interior; no comenzaba tan solo un día más, era Un Nuevo Amanecer en mi vida interior.

Es necesario remontarme al comienzo de mi caminar para aclarar mi introducción. Dios escogió México para que a través de mis padres, andando en total oscuridad, yo viniera a nacer en esta tierra desconociendo el verdadero significado de un nuevo amanecer.

No teniendo dirección ni un buen ejemplo, vagaba de un lado a otro topándome con dolorosas circunstancias muy difíciles de entender. Como modelo solo tuve la inseguridad, el alcohol, la fornicación, la religiosidad y muchos malos ejemplos más.

Como fui muy lastimada, aprendí a lastimar a los demás. Tenía una vida vacía llena de confusión, y sin embargo con la buena intención de algún día ser mejor. Había algo que me decía que había luz y esperanza en algún lugar.

Fuimos en total seis hermanos hijos de una Mamá soltera que hizo lo mejor que pudo por nosotros después del asesinato de mi Papá. Durante mis primeros años soñé con tener lo que tradicionalmente tiene una joven de quince años: fiesta, amistades, vestido largo para celebrar a “La Quinceañera;” pero no era posible, no existían los recursos económicos y no podía ni siquiera imaginar que mis sueños se hicieran realidad.

Buscando escapar de mi desilusión, decidí entrar al matrimonio con esperanza de encontrar la felicidad que muestran las revistas, las telenovelas, el cine, que me hacían seguir soñando. Pero todo fue una pesadilla, la persona con la que me decidí casar estaba en la misma situación, envuelto en la oscuridad, y un ciego no puede guiar a otro ciego.

Enfocada en una falsa esperanza, malas decisiones y deseos de ser mejor, nació mi primer hijo. Yo solamente tenia diecinueve años y al ver a un bebé indefenso y no saber qué hacer con él, acudí a mi mamá y se lo entregué. Mi mamá dependía del alcohol, y por estar viviendo en un país sin saber el idioma y sin trabajo, no tuvo otra opción que aceptar el reto de tomar mi responsabilidad y hacerla suya.

Sin darme cuenta me seguía hundiendo en la oscuridad, aprendí a huir de mi realidad refugiándome en el alcohol, y eso me llevo al divorcio y a la soledad. No sabía cómo terminaría mi vida, no sabía lo que pasaría, pero teniendo una criatura y a mi mamá que dependían de mí, decidí seguir por el único camino que conocía.

Muchos días al amanecer abría mis ojos y me encontraba con la mirada de mi mamá que me preguntaba, ¿no te acuerdas como llegaste, verdad hija? …Y yo le contestaba con otra pregunta: ¿está el carro afuera Mamá?…

Sobre sus mejillas corrían lagrimas y me decía ¡hija, por favor deja de tomar! Al sentirme atrapada sin saber qué hacer o cómo contestar, mi respuesta era ése es el ejemplo que me das, ahora no te lamentes. Sintiéndome dañada buscaba también dañar para justificar así mi caminar.

En mi desesperación y no saber qué hacer, buscaba la solución en lo que fuera y encontré un lugar de rehabilitación de alcohólicos que me ayudó a dejar de tomar; pero seguía un gran vació en lo profundo de mi corazón que no sabía cómo llenar.

Un día pensé que había encontrado la solución y decidí tener otro bebé y casarme nuevamente, poniendo mi esperanza en un hombre que también tenía necesidades. Después de heridas profundas que nos hicimos, aceptamos que QUERIAMOS cambiar…

Esta vez había algo diferente, no lo lograba entender. Al empezar a caminar los cuatro como familia, aún con muchas dificultades, una buena decisión de mi esposo nos dio la esperanza de un nuevo amanecer: buscar la voluntad divina ERA LA UNICA SOLUCIóN. Ceder nuestra voluntad, lo cual a decir verdad no es fácil; pero después de un difícil caminar, ya no teníamos otra opción.

LLEGO LA SOLUCIóN, le entregamos nuestras vidas a JESúS y aunque hemos pasado por días de profunda dificultad, pues las heridas no han sido fáciles de sanar, hemos perseverado porque hemos entendido que, aunque no nos guste o queramos, cada día esta lleno de nuevas oportunidades, y si DECIDIMOS (es una decisión individual) podremos descubrir todo lo bueno que trae ¡Un Nuevo Amanecer!

Hoy mi familia y yo sabemos que no estamos solos ni caminamos más en oscuridad, pues hemos descubierto que sólo en JESUS hay salvación y no depende de ningún hombre, ni de algún lugar. La solución está más cerca, mucho más cerca de lo que podemos imaginar… ¡también está a TU disposición!

Aquel libro que tome aquella mañana de otoño en mi desesperación, se llama La Biblia, es La Palabra de Dios y está lleno de promesas que son para ti y para mí, y que nos enseñan que “Cada día trae un Nuevo Amanecer.”

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El Dolor Mas Grande De Una Madre

Testimonios De Nuestra Gente: Nelly Herrera

Siempre pensé que todo era color de rosa sin esperar que algún día pasaría por tribulación, prueba y dolor.

Mi nombre es Nelly Herrera y lucho con el dolor. Entregue mi vida a Jesucristo a los catorce años de edad. He estado casada por treinta y dos años, madre de cinco hijos, y mi hija la mayor me ha hecho abuelita de cuatro hermosas princesas. He estado siempre en el hogar disfrutando de mis hijos y nietecitas y he sido hasta hoy miembro activa dentro de la iglesia cristiana. He tenido la dicha de entregar mi juventud y mis fuerzas a nuestro Señor Jesucristo. Siempre pensé que todo era color de rosa sin esperar que algún día pasaría por tribulación, prueba y dolor.

Llevaba una vida normal, en comunión con Dios, en la iglesia con actividades, mi matrimonio estable, el hogar, los hijos haciéndose jóvenes y las nietas endulzando el hogar. Todo era suma felicidad.

Cuando sin esperarlo el dolor tocó a mi puerta, hace cuatro años el segundo de mis cinco hijos, Joel Junior de veintitrés años de edad estando en su plena juventud cayó enfermo. Los médicos no sabían lo que él tenía, fue tratado con medicamentos equivocados y exactamente hace tres años y siete meses mi Dos en su perfecta voluntad quiso llevárselo. ¿Pueden imaginarse el dolor de una madrea que pierde a su hijo? Jamás pensé en mi vida que viviría en carne propia un dolor de esa magnitud.

Por más de seis meses estuvimos orando, suplicando, clamando y ayunando implorando a nuestro Dos que sanara a mi hijo y que le diera una oportunidad más de vida. Mi fe no desmayaba, me sentía muy fuerte espiritualmente y es que hubo apoyo del pueblo de Dios. Pude ver el gran amor de mis hijos, de hombres y mujeres, jóvenes y niños, mi familia en la fe uniéndose en ayuno y oración implorando por la sanidad de mi hijo. No luché sola y las oraciones que hizo el pueblo de Dios fueron alimento y un gran empuje de fortaleza para mí fe y la de mi familia. La misma fe que nos mantiene hasta ahora firmes. Todo este proceso de dolor que pasé ha traído madurez a mi vida espiritual y soy un instrumento más en las manos de Dios que usa en su obra y ministerio.

Dios neutralizó el dolor, porque Jesucristo vive en mí. No negaré que pasé por muchas luchas en mi mente contra la duda, el coraje, la culpabilidad, la tristeza. Culpé a otros y también cuestioné y reclamé a mi Dios. Gracia s Dios que fue más el peso de mi fe y mi creencia en Jesucristo. Pude depositar toda mi confianza en él, sabiendo que él tiene todo bajo su control incluyendo la muerte y la vida, sabiendo que ni la hoja de un árbol se mueve sin su voluntad. Hasta hoy sigo en comunión con Dios, orando, leyendo su palabra, cantándole alabanzas, porque no se qué sería de mi vida si estuviera separada de mi Señor Jesucristo. De él emana la fuente de vida, sanidad y salvación a nuestra alma. Me siento dichosa y agradecida que Dios haya puesto sus ojos en mi para pasar por este dolor, sé que no entiendo todo pero si se que la voluntad de Dios es buena y perfecta. Y seguirán viniendo pruebas y tribulaciones mientras estemos aquí en la tierra pero estando en Jesucristo, siempre estaremos preparados para lo que venga. Solamente debemos tener fe, confianza y permanecer en él.

“Jehová dio, Jehová quitó sea el nombre de Jehová bendito” Job 1:21b. En todo y para todo.

Todo este proceso de dolor que pasé ha traído madurez a mi vida espiritual y soy un instrumento más en las manos de Dios que usa en su obra y ministerio.

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El amor de Cristo restauró mi vida y a mi familia

Testimonios De Nuestra Gente: Gladys Muñoz

Nací en una familia totalmente afectada por el alcoholismo, mi padre, mi madre, mis cuatro hermanos y yo, todos alcohólicos.

Hola soy G.M. tengo treinta y siete años. Estoy eternamente agradecida con Dios por rescatarme del alcoholismo y drogadicción. Estoy felizmente casada y he sido bendecida con dos hermosos hijos. Nací en una familia totalmente afectada por el alcoholismo, mi padre, mi madre, mis cuatro hermanos y yo, todos alcohólicos.. Mis padres andaban de fiesta en fiesta donde bebían hasta emborracharse, en casa no había orden alguno. Así que tanto mis hermanos como yo aprendimos a vivir este tipo de vida y a enfrentarnos solos al peligro ya que estábamos rodeados de todo tipo de personas y algunos se aprovechaban de la situación. Unos padres borrachos y fuera de casa y nosotros al cuidado de alguien más. Esto llevo a que un supuesto “amigo” de la familia me violara cuando solo tenía nueve años. Ahí mi vida cambio drásticamente. Aquella niña que solo quería ser feliz ahora vivía llena de temor. Cada vez que mis padres se emborrachaban era un tormento para mí porque sabía que el “amigo” iba abusar de mi otra vez. Tuve que soportar esta situación por un año y medio y en todo este tiempo me sentía sola y comencé a sentir un gran odio, frustración, vergúenza, culpa y resentimiento hacia mis padres. Un día me animé a tomar botellas de cervezas medias llenas que mis padres dejaban hasta que a escondidas comencé a tomar botellas completas del refrigerador. A los doce años me emborraché por primera vez, el principio de muchas veces más. Pero no me importó sentirme totalmente sola, pensaba que a nadie le importaba porque, erróneamente, en el alcohol encontraba la supuesta paz que necesitaba. Así que comencé a cambiar las buenas amistades por otras que supuestamente me entendían y no se asustaban cuando me alcoholizaba. Gran error, estas nuevas amistades solo me hundieron más y más en el alcoholismo, frustración y una gran soledad. Tarde entendí que aquellas amistades que rechacé realmente estaban preocupados por mi y querían ayudarme. Y yo rechace su ayuda justificándome diciendo que “Yo podía dejar de tomar el día que yo quisiera.” Nunca pude. En mis propias fuerzas fui débil y una y otra vez caía en las garras del alcohol. A mis diez y siete años conocí a un muchacho que no tomaba, era perfecto, sin vicios, era atento, me hacía reír, me hacía sentirme especial. Salimos a convivir y yo estaba sobria, no podía creerlo, por fin algo bueno estaba pasando en mi vida y eso me ayudaba a dejar el alcohol al menos un poco. Menos cuando no estaba con él. Así que me case enamorada, tenía un hogar lleno de amor y feliz. A mis diez y nueve años tuve a mi primera hija, pero para entonces mi esposo ya comenzaba a tomar junto conmigo. Eche a perder lo bueno que tenía en ese momento a mi lado. Mi esposo ahora era alcohólico igual que yo. Y la situación solo empeoró porque mi esposo comenzó a drogarse con sus amigos y llegó el día que me invitó a drogarme con él y acepté. Ahora los dos éramos unos alcohólicos drogadictos. Los problemas llegaron junto con los vicios y en mi hogar poco a poca las risas y caricias se fueron cambiando por insultos, gritos y golpes. Recuerdo que había días que o salía de casa a causa de los golpes que recibía de mi esposo y aunque trataba de defenderme siempre terminaba en el suelo con el rostro moreteado. Por vergúenza a que la gente me viera así no salía a la calle y solo me refugiaba en mi soledad y vicios. Cada vez nos soportamos menos, en otra ocasión mi esposo casi me mata con un cuchillo, parecía que el amor que había entre nosotros se había convertido en odio. Todo se complicó aun más cuando me enteré que estaba embarazada de mi segundo hijo. Yo no me veía teniendo otro hijo, especialmente en esa situación. Pero gracias a mi embarazo mi esposo ya no me golpeaba y entendimos que estábamos mal y tratamos de dejar de tomar. Pero ni él ni yo podíamos. Nuestras fuerzas no eran suficientes. Aunque deseaba hacer lo bueno no era capaz de hacerlo. Un día me drogaba sin parar y comencé a tener convulsiones, era una sobre dosis, escuché latir mi corazón tan fuerte que parecía que iba a estallar. Me miré en una profunda oscuridad y de repente comencé a mirar todo lo bueno que Dios me había regalado y no supe aprovechar. Me miré llorando y le pedía perdón a un Dios que no conocía pero estaba dispuesto a darme otra oportunidad. Solo recuerdo una luz tan brillante y ahí estaba yo de pie, viva, respirando otra vez. Dios me salvó y me liberó del alcoholismo, drogadicción y resentimiento. El amor de Cristo restauró mi vida y a mi familia. Hoy ya no hay mas temor en mi hogar, hoy reina la paz y el amor de Cristo en nosotros y puedo decir, por experiencia propia, que la fuerza de voluntad no sirve de nada. Y por experiencia propia también se que “todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Espero que mi historia les sirva de bendición y de ayuda para que usted también pueda dejar atrás sus vicios con la ayuda de Dios.

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2 Corintios 3:2-3

“2 Ustedes mismos son la carta escrita en nuestro corazón, que toda la gente lee y conoce.
3 Ustedes demuestran que son una carta de Cristo escrita por nosotros, no con tinta, sino con el Espíritu del Dios viviente. No está escrita en tablas de piedra, sino en el corazón de los hombres.”