Conociendo La Imagen De Dios En Nosotras

Basemos nuestra auto-estima en la Palabra, no en algo falso o inconstante, como el lugar donde vivimos, el carro que conducimos, o la opinión de los que tienen poder o influencia sobre nosotras. Cómo nos sentimos y vemos a nosotras mismas tendrá un tremendo impacto en qué tan lejos lleguemos en la vida y si cumplimos o no nuestro destino. Nunca llegaremos más allá de la imagen que tenemos de nosotras mismas en nuestra propia mente.

¿Cuál es tu imagen propia? ¿Será mi imagen propia lo mismo que mi autoestima?

Autoestima es aquel profundo sentimiento que se tiene de sí mismo. Es cómo se estima usted misma, su opinión sobre su propio valor. Su valor lo determina ese sentir en la vida: ¿Me gusto o no me gusto? Su imagen propia es como una pintura hecha por usted misma. Es quién y lo que usted se imagina ser, ¿quién cree usted que es? Usted actuará según sus pensamientos de sí misma; si su autoestima está baja, se sentirá fracasada, que no merece ser amada ni aceptada.

Cuando las personas saben que han sido creadas a la imagen y semejanza de Dios, normalmente están contentas con quiénes son. Saben que tienen el amor de Dios y que Dios está contento con ellas. Por ejemplo: El control automático de velocidad de un automóvil va a respetar la orden que usted le programa; de manera semejante usted, su concepto de sí misma, responde automáticamente de acuerdo a la información que usted tiene y reconoce de quién es.

No se debe tener un concepto mayor de sí misma, pero tampoco menor. ¿De dónde recibe su imagen propia? ¿Va de acuerdo a lo que Dios dice de usted? Dios quiere que nos veamos como tesoros sin precio pues aun con nuestras imperfecciones tenemos su Amor. Tenemos que amarnos a nosotras mismas aunque hayamos cometido tantos errores en la vida pasada. Cuando Dios nos perdonó, nos amó por lo que SOMOS, no por lo que hayamos hecho.

Gedeón tenía problemas de auto-estima, pero Dios un día lo alcanzó al igual que a ustedes y a mí. El nos ve como MUJERES ESFORZADAS Y VALIENTES. Fue lo que el ángel le dijo a Gedeón, aun cuando él no se veía así pues no le creía ni al ángel de Dios. Dios nos ve como mujeres EXITOSAS y VENCEDORAS.

Gedeón fue calificado para una tarea muy difícil, y la promesa que recibió fue: YO ESTARE CONTIGO. Entonces nosotras debemos vernos como Dios nos ve: fuertes, calificadas, seguras, osadas. Y así lo haremos.

Debemos desarrollar una imagen propia sana.

Efesios 2:10

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo para buenas obras, las cuales El escogió de antemano para que anduviésemos en ellas.”